
El santuario del Vinyet, visita imprescindible
La virgen del Vinyet era a la que se encomendaban, por ejemplo, los sitgetanos que se iban a América a intentar hacer fortuna –los conocidos como ‘indianos’ o ‘americanos’. Por eso, si visitáis el santuario, veréis colgados los exvotos (ofrendas) que estos le hacían a su vuelta en forma de maqueta de su embarcación. Estas muestras de agradecimiento, ubicadas en los laterales de la iglesia, crean un ambiente único y muy especial, que refuerza la singularidad de este espacio emblemático de Sitges.
El icónico campanario de esta ermita encalada se construyó en 1801. Y la actual imagen de la virgen del Vinyet es obra de Pere Jou, que la reconstruyó en 1939. Jou fue también el escultor principal del Palau Maricel, donde capiteles, puertas y ventanas llevan su firma. En el interior del santuario también destacan los retablos de madera policromados, que preceden el altar donde la virgen se eleva apoyada en ramas de vid y con un mantón que cambia de color según la época del año y la celebración –morado en Semana Santa, blanco cuando hay bodas, por ejemplo.






