Todo empezó en el siglo XI
Vamos por partes. La tradición del Corpus Christi: la primera referencia documental a la celebración del Corpus de Sitges está fechada en 1358. Poco a poco, a los actos litúrgicos de la celebración -con la procesión del Corpus como acto solemne y principal- se le empezó a unir un componente lúdico, muy propio de Sitges, con la participación de vecinos, Gegants o bestias de fuego, estas últimas ‘armadas’ con claveles en lugar de petardos …. Tradición y alegría, también muy propio de aquí. Lo de las flores: ya desde el siglo XIX se invitaba a los vecinos a adornar con flores sus balcones y a enramar sus fachadas. Luego se alfombraron las calles. Y, de verdad, es un espectáculo único en Catalunya y el mediterráneo. Si tenéis la posibilidad de venir a Sitges en junio y coincide con Corpus, comprobaréis que esta fiesta es especial.
El clavel, gran protagonista del Corpus de Sitges
El clavel es sin duda la flor protagonista de las alfombras. El proceso de confección empieza con la idea del diseño, que tras validarse se dibuja, con contornos, en la propia calle y durante la noche. El proceso sigue la mañana siguiente, a primera hora, cuando los mismos vecinos rellenan esos contornos con la disposición floral prevista. En algunas calles de Sitges se hace la noche antes, mientras que en otras se hace la misma mañana del domingo de Corpus. En ambos casos, participan vecinos de todas las edades. El resultado…sólo tenéis que ver las fotos.

L'Ou com balla
También el domingo hay otra cita imperdible del Corpus. Aparte de flores y procesión y gigantes y bestias de fuego…está el huevo que baila. Si, hablamos de otra tradición documentada desde 1886. ‘L’Ou com balla’ lo podéis ver (ojo, que es hipnótico) en la espectacular fuente de la entrada del no menos espectacular Palau de Maricel.






