
Mucho cine y muchas actividades paralelas
Más allá de las proyecciones, el festival ofrece una programación cultural vibrante que incluye exposiciones temáticas, presentaciones de libros y cómicos, conciertos, actividades infantiles y mucho más. Entre todas las propuestas, destaca la Zombie Walk, una de las actividades más populares e icónicas, que transforma las calles de Sitges en un auténtico apocalipsis zombi con una multitud de participantes caracterizados como muertos vivientes.





