
Ruta apta para todos los públicos
No vale la excusa de ‘yo es que nunca salgo en bici’ o ‘es que no estoy nada en forma, no aguantaré’. Mal argumento cuando lo que os proponemos es subiros a una bicicleta eléctrica en la que, aunque tendríais que pedalear, el esfuerzo será sobre todo para el cuello y donde mirar en cada momento.

Una ruta circular…y con castillo incluido
La ruta que os proponemos lo tiene casi todo: viñedos en formato panorámico (a veces con el mar de fondo), subida a las puertas del castillo de Sant Pere de Ribes, tramos verdes y aromáticos por el Parc del Garraf, parada para degustar vinos del Penedès (incluido el vino Malvasia de Sitges) en la impresionante bodega –por dentro y por fuera- Torre de Veguer y vuelta a Sitges pasando por Terramar y con el mediterráneo como regalo final. En total, la ruta, de tipo circular y que os podéis descargar en este enlace, son poco más de 20 kilómetros y se completa en aproximadamente en dos horas y media (paradas incluidas). Una gran inversión, como lo son todos los viajes. Porque al final, la mochila la llenamos de recuerdos. Y en esta salida en bici, hay unos cuantos que os avanzamos: la exuberancia amable y verde de las chumberas en todo el camino; el ruido sedante de la ruedas en la tierra, el olor optimista a tomillo e hinojo;) el sabor a frutos rojos que se te alarga en boca con un vino tinto que se fermenta en piedra y se ‘cura’ en ánforas -como hacían los monjes en el siglo XV- ; el sol y sombra de los caminos por el Parc del Garraf y la línea azul de fondo que te recuerda que Sitges también es mar






