
Una calle inevitable
Te guste o no salir por la noche, tengas ganas de bailar o no, la calle del Pecado es una calle que merece un paseo nocturno. Vayas o vengas de la playa, es un tramo urbano único, lleno de música que se escapa de los clubes y donde miras y te miran, sobre todo cuando llegues a su final (o inicio): la Plaça de la Indústria. Allí, a izquierda y derecha, las terrazas disponen sus mesas y sillas para mirar a quién pasa. Además, si giramos hacia la calle de Joan Tarrida, en dirección a la calle de Bonaire, nos encontraremos con la zona preferida para el colectivo LGTBIQ+.





